martes, 23 de agosto de 2011

express










hablar de todo con un desconocido, compartir música, algunas horas, un trago, una historia. verificar cuánto se puede saber de alguien sin dar datos precisos, sin saber nombres y edades.
bailar por inercia, cuando todo se mueve en camara lenta mientras miras sus manos que construyen formas en el aire y cortan el humo de la máquina.
decir "ya vengo" y no volver más. escabullirte rápidamente entre la gente y tomar un taxi. arrepentirte al instante de haberte alejado de el.
perdile al taxista que vuelva hacia atrás, llegar y buscar: el ya no está, se fué.
llegas a tu casa despues de absorber todo el frío y te pones a pensar en lo sucedido; no sabés qué es lo que paso, con qué te quedaste y que es lo que se ha ido.

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